Aborto en primera persona. Feminismo y memes

Acabo de cerrar mis cuentas de Facebook, e Instagram, y he quitado mi imagen del Whats app, sé que no debería importarme pero hace unos días un tipo en Perú le pareció buena idea agarrar una foto con mi cara, del 8 de agosto del corriente año, ya madrugada del 9, llorando tras la decisión a la no legalización del aborto legal seguro y gratuito en Argentina y hacerla un meme.

Paso a contar por qué no debería importarme tanto, y por qué decidí tomar esta decisión; soy feminista, por si no se dieron cuenta, pero no nací así, ojalá lo hubiese hecho. Tuve una infancia y adolescencia medio rara que comentaré en otro post, la vida me ha llevado a vivir desde abusos, hasta  ser sobreviviente de violencia de género, para convertirme nuevamente en una sobreviviente por privilegio de clase, si así quisiera llamarse.

Durante toda mi vida he sufrido la miseria, el machismo y acoso constante en varios trabajos, ya sea por jefes, compañeros, etc. Hoy a mis 31 años he conseguido comprarme una casa, tener una relación estable, un auto y 3 gatitos. El sueño sudamericano.

Ahora, cómo conseguí obtener todo esto es otro tema, pero empecemos cuando me compré la casa. Lo conseguí con mi pareja, y no nos salió nada fácil, apenas terminábamos de mudarnos, al año, ya debíamos hasta el alma al diablo, es decir; plata a los bancos, préstamos, familiares, amigos y amigas. Fue un buen momento en que mi familia decidió pelearse conmigo tras cobrarme la plata que me habían prestado cual banco.

Estaba tan angustiada, conseguí sacar otro préstamo para poder pagarle a mi madre lo que tanto me exigía, es en este preciso momento es que yo comienzo a sentir algunas variaciones en mi cuerpo, por empezar no me venía. No me parecía nada extraño, tomaba pastillas anticonceptivas y nos cuidábamos con preservativos, pensé que era el estrés de la situación, días siguientes comencé a sentir los senos más duros, lo cual me asustó, así que un día antes de entrar a trabajar, pasé por una farmacia a comprar un Evatest, recuerdo lo que tenía puesto ese día, era un vestido largo de 3 colores. hasta que finalmente tomé agallas, fui al baño, e hice lo mio…

Por supuesto que una nunca quiere ver ese palito del infierno, así que esperé unos segundos con los ojos cerrados convencida que era imposible que mis sospechas se hagan realidad, hasta que abro los ojos, y ahí estaban; esas dos líneas violetas indicándome que estaba embarazada.

En ese instante se me bajó la presión recuerdo que me sentí tan mal que me quería ir… no sabía que hacer ni qué decir, le mandé un mensaje a una amiga comunicándole lo que me estaba pasando. Pero ella estaba muy lejos, así que de alguna manera, pedí ayuda en mi pequeño grupo de whats de 3 amigas y una vino corriendo a acompañarme al hospital, ya que dije que estaba mareada, que no me sentía bien, pero sabía perfectamente lo que pasaba.

Me llevaron al Guemes, me atendió un médico y tuve que ser sincera, le comuniqué lo del palito del infierno, por lo que me llevó con un ginecólogo, quien terminó confirmándomelo después de tratarme con desprecio, y arrogancia, ya que no paraba de llorar. Era obvio que no lo deseaba, le decía que era imposible, e hizo todos los comentarios que se pueden imaginar que un hombre puede realizar al escuchar una mujer “es imposible”… empezó “hay que cuidadarse… por más que estés en pareja” “las pastillas no fallan” Algo hiciste….  ahora es tu responsabilidad.

Por supuesto que éste médico no sabía nada de lo que me estaba pasando, ni cómo me cuidaba, así que lo primero que investigué fue cómo conseguir el bendito misoprostol, estaba decidida, sólo tenía algunas semanas, quería sacarme ese problema sin que se enterara mi novio, ya que no quería que se pusiera más nervioso de lo que estábamos. Por supuesto que después de varios ignorantes intentos de conseguir la pastilla sin receta en farmacias y ser vista por varias farmacéuticas con esa cara de “sos una asesina” entendí que necesitaba una receta. Pero de donde la iba a sacar?. En la desesperación acudí a consultar con unos de mis jefes ya que trabajaba con médicos cardiólogos, a ver qué podía hacer. Él con toda discreción trató de ayudarme, pero lamentablemente no era ginecólogo,  me dijo que vaya al htal Clìnicas y que explicase mi situación a ver si alguna ginecóloga de turno se apiadaba. Intenté en 3 ocasiones, las primeras dos, tenían esas miradas, las de las farmacéuticas, y no solo eso, sino pareciera que sacaban del bolsillo el codigo penal de la Rep. Argentina, para explicarme en detalle, cómo es que mi mentalidad estaba mal, y lo que sugería era un crimen. Pausa.

Jamás en mi vida pensé en estar en esta situación, de hecho siempre me imaginaba esa escena de película en donde me entero que estoy embarazada, porque lo estaba buscando y corro a los brazos de mi amado a contárselo de una manera tierna como con un regalito en donde él lo abriese y encontrara unos escarpines, y vivir felices para siempre. Bueno, evidentemente no teníamos ni para comprar perdices y comerlas, y mucho menos para mantener a un/a bebé, así que toda esa película me la metí en el bolsillo, y todo el tiempo pensé esta era mi decisión porque irónicamente no fue mi decisión, por qué me pasaba esto? yo me cuide! Ok, lei ese bendito prospecto de las pastillas anticonceptivas en donde básicamente te podes morir por un derrame cerebral por el simple hecho de tomarlas, y entendí que ok… puede ser que al no tomarlas exactamente a la misma hora todos los días, o si estaba tomando un antibiótico, ó si aún tomaba las pastillas todos los días sin antibióticos, en el mismo horario, siempre existía una posibilidad de que fallase… Queeè?, Ok, sabemos que los preservativos pueden fallar, correrse, pincharse, meterse, pero no me hubiese dado cuneta?. En fin, era una chica con muy mala suerte y no iba a permitir que nadie insinuase nada acerca de mis decisiones y mis no decisiones. 

Seguimos con la historia; la tercera ginecóloga que me atiende en dicho htal. Me escucha, con bastante angustia y empatía, pero me dice que no puede hacer nada, que es ilegal, que no puede recetarme esa pastilla… pero al menos me escuchó, así que antes de irme le dí las gracias, y le pregunté cuál era su nombre?, me lo dijo, quise repetirlo, me lo volvió a decir, lo volví a repetir y me dijo no, es que es medio raro, agarró un prospecto, le puso el sello, y me dijo tomá, para que no te lo olvides. El abrazo que le di a esa mujer…

El mismo día le escribo a mi amigo el Dr. y le digo que tenía un prospecto del clínicas, sellado (por supuesto que es ilegal, la chica me lo había dado sin firmar, por lo cual podría negar de por vida que fue ella quien lo realizó e indicar que se lo robaron, Sí, a todo eso se arriesgó, por eso la abracé tan fuerte) por lo que el Dr. me empieza a citar lo que debo escribir en el prospecto.

Al día siguiente, voy con el receta un poco asustada a una farmacia que quedaba en constitución yendo al trabajo cuando bajo del tren. Me atiende un tipo.. me mira de arriba a abajo… se va para el fondo y se lo muestra a otro, cabeceando como mirándome a mí. Me miran ambos de arriba a abajo. y vuele…. me dice, solo tenemos de 8 comprimidos. (Ignoraba totalmente el tema en ese entonces por lo que dije ok dame lo que tengas….sin saber que tenían que ser 12 si o si) casi $3000 salió… tenía esa plata? no, me la habían prestado mis amigas, llego al trabajo y según las instrucciones del Dr. pese a su sorpresa que eran 8 y no 12, me indicó cómo colocármelas… me dijo que si se me bajaba la presión o me sentía mal lo llamara que iba a ir corriendo a hospitalizarme.

Continué la jornada laboral como si nada. estaba tranquila….voy al baño y ahí estaba..me estaba viniendo…mucho…. dije Ok. Acá termina la pesadilla… le indico al Dr. lo que pasaba y me dijo que me tení que hacerme una ecotransvaginal para asegurarme que estaba todo bien. Dejo pasar unos días. y voy al Bazterrica, convencida que ya lo había perdido. Aunque con miedo a que descubriesen lo que había hecho.

Entro, voy a la guardia y digo, estoy embarazada, y tengo una pérdida. Me atienden lo más rápido que pueden, acompañada con una amiga, recuerdo que jugaba River… no sé contra quien, pero en la sala de espera, mi novio me escribía y yo le hacía chistes de que iban a perder, y que estaba con esta amiga tomando algo para no levantar sospechas. Entro a la sala, me ponen un gel, y un aparato bastante incómodo por la vagina… y me pregunta… qué te pasó? le dije empecé a sangrar… no se si lo perdí. Me pasa un gel por la panza y me dice esa frase aterradora “no mami; acá está miralo…lo querés escuchar?…” yo lloraba, ella no entendía y me lo hizo escuchar. Pausa.

En ese entonces tenía unas 7 semanas de gestación, lo que indica que el feto está formándose en el útero, y ya se formó el corazón, pero no el sistema nervioso. Legalmente en Argentina se considera una persona difunta no a quien deja de latirle el corazón, sino, a quien deja de funcionarle el sistema nervioso, el cual se forma recién a las 14 semanas. He aquí la gran controversia con los que dicen defender la vida, cuando se ignora este proceso y también se ignora que vivas, son las células del cuerpo, las cuales mueren a cada instante, cuando nos bañamos, nos lastimamos, otra cosa es un humano vivo. Un humano vivo, es el que sale de la panzita después de 9 meses de gestación. No se considera ser humano e independependiente a algo que no pueda vivir fuera del útero de su madre. Si sacamos un feto de 10 semanas para incubarlo y querer proseguir con su desarrollo, no se va a poder. Ya que que el feto no es independiente del cuerpo de la madre, por lo que cuando se dice la famosa frase “mi cuerpo, mi decisión” no estamos muy erradas no? 

Continuamos, me limpie como pude ese gel asqueroso, y no sabía cómo salir y disimular mis lagrimas de dolor, no por sensibilidad con el feto, sino por no haber podido abortar después de todo lo que costó. Mi amiga no lo podía creer, le mando un mnj al médico y me dice que lo lamenta mucho que no sabe cómo ayudarme, sólo me pasa el teléfono de un médico amigo de él, me dice te va a cobrar muy caro , que por favor no lo nombre.

Intento llamarlo, y estaba afuera del pais, ok… mi vida se derrumbaba, así que ese día me pedí una cerveza con mi amiga, y le dije a mi novio que venga al bar donde estaba. Cuando llegó mi amiga se retiró y nos quedamos solos, había tanto ruido que le dije que subiéramos para hablar. Él estaba pálido y no sabía qué esperar. en llantos le conté… “estoy embarazada, pero no quiero tenerlo”… silencio… al menos un minuto, le mostré los análisis con las ecografías y creo que lo primero que me dijo fue…”qué hacemos?” le explique con detalles que sólo quedaba la opción de ir a una clínica clandestina y que no tenía idea como conseguirla, pagarla o tomar coraje para ir.

Él me comprendió en todo momento y me dijo, si no lo querés tener no lo vamos a tener, además el no podía evitar sacar las cuentas en su cabeza, él que siempre todo lo planeó, la plata, la casa, y de repente estamos endeudados y embarazados. Me confesó que se puso pálido porque pensaba que lo iba a dejar. Calculo que también tenía su película armada, y también la tuvo que guardar en el bolsillo.

Intentamos una vez cual novatos con un ginecólogo, el cual no quiero dar muchas explicaciones al respecto, solo que nos sacó 1000 pesos y nos asustó con sus historias de cárceles y que no podía hacer nada porque ya figuraba en “el sistema” que yo estaba embarazada; una verdadera pérdida de tiempo y plata.

Buscamos en internet, y encontramos esta página, la primera que nos apareció, en donde indicaban que hacían abortos, a cambio de dinero y te explicaba el proceso.

Clandestino:

Todo comenzaba con mensajes de whats app, él utilizó su número para protegerme de alguna manera, no sabíamos qué podía pasar, el proceso era simple; había que ir a un hotel a una cuadra del obelisco, encontrarse con tal persona vestida de tal manera llevar 17.000 pesos en efectivo y ser puntual. ya que había mucha demanda. Pausa

Cabe aclarar que cada día que pasaba era una pesadilla para mi, no poder contar con mi madre, saber que un día más era un día más. Yo, con toda mi educación sexual latente y cuidados anticonceptivos; un día me encerré en el baño y comencé a golpearme la panza (como si eso hubiese conseguido algo positivo) Menciono esto, porque muchas veces escucho a la gente decir que no entiende cómo una chica de 15 años toma la decisión de meterse algo en la vagina con tal de sacárselo. Yo puedo entender esa desesperación, la entendí, la viví, la padecí. Nadie tiene el derecho a opinar sobre algo tan desesperante, cuando no le tocó vivirlo. Yo tenía 28 años ya había pasado navidad, todo esto con los síntomas de no querer ni tomar alcohol, náuseas, vómitos, los senos que no me aguantaba más del dolor  y no quería empezar el año con este problema.

Por suerte, mi novio pudo pedirle la plata a su hermano, (a esto llamo privilegio de clase), sin mencionar la plata de las pastillas prestadas por amigas, y la plata en el consultorio del lunático ginecólogo). Procedimos ese día a viajar hasta capital, estaba tan nerviosa, que fuimos en combi, nos bajamos y ahí nomás quedaba a unas cuadras, llegamos, nos encontramos con tal persona, y nos hace entrar al hotel, en donde mostramos los DNI e ingresamos como visitantes. Subimos hasta el piso 22 si no me equivoco, y ahí estaba en la habitación otro tipo en una especie de barra, ambos hablándome lo más cordial posible, habían al menos dos chicas ahí esperando con sus parejas, pero cada una tenía su turno, la energía y los nervios que emanaban esa habitación se  cortaban con una navaja. El de la barra me hace llenar un formulario el cual no podía leer bien de los nervios, así que le pedí ayuda a mi pareja, básicamente decía que te podrías morir y si te morías no era responsabilidad de ellos, que si iba a estar de acuerdo con eso? Por supuesto; lo firmé.

Pasa un breve tiempo y aparece una muchacha morena junto con una chica que venía llorando, y me dice bueno mami te toca a vos, tenés que llevar la plata con vos así le pagas a la Dra. Por supuesto que no hice eso, la plata la tenía mi novio, pensé que si querían hacer algo más con mi cuerpo no se iban a llevar la plata o hacerle algo a él. Este es el momento que me desconcierta. Le dice a mi novio, vos esperá acá. Me sacó de la habitación y me dijo “tranquila y con disimulo”, vamos al piso 16, había gente en los pasillos y parecia que nadie sospechaba saber que habían montado una clínica clandestina en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires en tal lujoso hotel. Por primera vez me sentí sola, temblaba, y entré a la habitación.

Aborto:

Había una Dra ahi sentada, o al menos eso decía ser la chica que me trajo, ella se puso de inmediato un ambo, y me dijo que vaya al baño y me saque bombacha y el short, me dieron una bata, entro a la habitación hacía frío, admito que parecía un lugar limpio y desinfectado, el frío daba a entender esa sensación cuando entras al quirófano y está helado, me habían pedido que lleve una bombacha más un paquete de algodón, lleve el más grande, y toallitas nocturnas (de las enormes). Comienza a explicarme el proceso, primero me hace una ecografía y la imprime, luego me dice que va demorar unos 20 min, va a doler un poco, pero es efectivo, “no tengas miedo necesito que hagas silencio, te vamos a anestesiar”, me subí a la camilla, parecía todo bastante preparado, tenía hasta donde apoyar las piernas como en una camilla de ginecólogo/a común estaba todo helado, y comenzó la inyección, era anestesia local, se supone que me dormiría todo debajo de mi cintura. y así lo sentí por un tiempo, en ese momento pensé y si me muero?, y si si en realidad me quieren sacar todos los órganos, y si hacen lo mismo con mi pareja? y nos matan a los dos? y se quedan con nuestros órganos y nos tiran en una bolsa por ahí, no podía parar de pensar….y si me muero?, pensé en mamá…

La Dra. me dijo, ok tengo que dilatarte, para eso están estos 5 dilatadores que tengo que insertarte, comenzó a abrirme la vagina con ese aparato de metal helado y por dios que vi las estrellas, jamás en la vida me había dolido tanto algo, se sentía como una violación como estar empalada, (perdón por los detalles, pero son necesarios) por primera vez, sentí el útero, y por dios que dolía… el primero un parto, literalmente… faltan otros 4… el segundo ay no aguantaba más, pensé” me desmayo del dolor”, es insoportable, el tercero, grité, no pude evitarlo, la enfermera me tapaba la boca, se me caían las lágrimas, el cuarto y el quinto no fueron mejores… perdón, pero quiero expresar que lloro mientras escribo esta parte… *respiro* la enfermera me sostiene de un lado la boca y del otro la mano, creo haberla apretado como nunca. Después de los 5 dilatadores del horror venía ese tubo que absorbe, por  así decir, el saco. Creo que el dolor de los 5 dilatadores me habían dejado tan dolida que esa parte no recuerdo que haya dolido tanto,  y así como me lo prometió duró unos 20 minutos, que en mi vivencia fueron horas de tortura.

Me limpió y me limpió, me dijo “listo”… me cambio ella, me puso una bombacha con la toallita, y con mucho cuidado comencé a levantarme, pude observar que hacían todo rápido mientras la Dra me daba unas pastillas para tomar los próximos días, me hacía otra ecografía y la enfermera limpiaba y todo tenía olor a pervinox. (Aquí se puede observar claramente la demanda por minutos que había) Seguía drogada apenas podía caminar, me ayudaron a ponerme el short, y me preguntaron por la plata, le dije, la tiene mi novio…no sabía…me dijo no te hagas problema, después la buscamos, me despedí de la Dra. me dió las dos ecografías mostrándome el antes y el después y ya no había saco. La enfermera me acompaña nuevamente ya sin el ambo al piso 22, tratando ambas de disimular mi condición, entramos a la habitación y había más chicas aún. Mi novio desesperado corre a mi, “Estas bien??, te dolió??” vi que las chicas me estaban mirando y contesté “fue rápido, no duele tanto” una temblaba del miedo parecía que iba a explotar, cómo decir en voz alta que fué lo más doloroso que me tocó experimentar en mi vida?

Pagamos, nos retiramos y fuimos a tomar la combi, necesitaba hacer reposo, nos sentamos en los primeros asientos, recuerdo que arrancó y yo arranqué a llorar, todo el viaje…no paraba, mi novio me sostenía fuerte la mano, le dije al oído, “dolió como la put@ madre” y de la mano llegamos hasta casa…

Dos días más tarde empezó un nuevo año…

Hoy, después de casi 3 años de lo sucedido, después de marchar, y luchar para que el aborto se legalice, y nadie tenga que pasar por eso, o peor aún nadie más tenga que morir, recuerdo ese 8 de agosto por la noche, lo recuerdo bien por que sabía que estábamos perdiendo, pero creo que no me esperaba el grito de Michetti  “Vamos todavía!!!”, no, no me lo esperaba, en ese momento, me empezó a doler el útero, tal cual lo sentí ese día, pero no con tanto dolor, y sentí que me mojaba, lloré desesperada, mi pareja a mi lado me abraza bajo la lluvia, el frío, el viento, el hambre, creo que con nuestras miradas nos dijimos todo, lloramos y nos abrazamos, lloré tanto porque era una lucha tan colectiva como personal, y no podía ver bien entre la lluvia y los flashes de los/las fotografos/as y volvimos a casa. Y sí, me había venido una fecha rarisima como también el color, creo haberle dicho a mi novio “creo que mi útero está llorando”

Jamás hubiese imaginado que mi imagen iba a salir en las portadas de diarios como The Guardian de UK, diarios de España, otros europeos, mexicanos, bolivianos y algunos argentinos, entre otros. Los diarios del primer mundo indicaban su indignación ante tal fallo de los senadores argentinos, una vergüenza mundial. Pero no me dolió salir en esas portadas.

Esa foto representa a todas las que estábamos bajo la lluvia, el viento, las que estaban en cada provincia, reunidas en las plazas, las que ya estaban en sus casas pendientes a la tele, el mundo nos estaba mirando, esa imagen, somos todas las argentinas pidiendo el derecho al aborto legal seguro y gratuito.

Después de varios meses, a este Sr. de origen peruano, se le ocurrrió hacer un meme con mi foto; está mi imagen llorando desconsolada con la frase “cuando no te viene y no se hace ley”

Asumo que este señor ignora obviamente varias cuestiones, por lo que el meme en sí, no solo no es gracioso, si no que no es realmente que me molestó. Todo el mundo empezó a difundirlo, todos estos machos se empezaron a burlar de todas nosotras, de nuestra lucha, de toda mi historia, de todas nuestras historias, todos estos machos se siguen riendo de este meme, e incluso lo comparten mujeres, en sus estados de whats app, el celular, no paraba de sonarme, todos  y todas comentándome para denunciar la foto, la denunciamos obvio, pero parece que tanto para Facebook e Instagram, esto no infringe las normas comunitarias. Y pese a que me propuse a no molestarme por el hecho, me molesté bastante, por qué Fb e Ig no veían el problema?, todos comentando que querían saber quién era la chica del meme para poder denunciar a “esa conchuda, inútil, asesina, estúpida” entre otros halagos… todos queriendo saber mi nombre, para denunciarme masivamente mis páginas, faltaba que sacaran estacas, me llevaran a la plaza y me quemaran en la hoguera.

Si, el odio a veces duele, pero lo que más duele es la ignorancia. Ésta es mi historia.

La chica del meme.

 

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